Los robots antropomórficos conviven con los zombies y con los cadáveres en esa extraña región de la psique humana, disparando un mecanismo de respuesta emocional negativa. La moraleja es: si diseñas un robot no maximices el parecido con los humanos. Injértale una cámara en la frente o un brazo metálico para que los humanos se tranquilicen al saberse enfrente de un androide. ( http://blogs.elpais.com/lacacharreria/)
miércoles, 6 de junio de 2007
REPLICANTE
Los robots antropomórficos conviven con los zombies y con los cadáveres en esa extraña región de la psique humana, disparando un mecanismo de respuesta emocional negativa. La moraleja es: si diseñas un robot no maximices el parecido con los humanos. Injértale una cámara en la frente o un brazo metálico para que los humanos se tranquilicen al saberse enfrente de un androide. ( http://blogs.elpais.com/lacacharreria/)
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