miércoles, 1 de octubre de 2008

FUNDAMENTALISMO

Toda iniciativa fundamentalista está abocada a inmiscuirse en la política del Estado en el que se desarrolla por su misma naturaleza moralista y reformista. Ya que el Estado posee el monopolio de la educación o, al menos, su control en prácticamente todo el mundo, los fundamentalistas se ven constantemente enfrentados a él cuando sus doctrinas son ignoradas o, como ocurre habitualmente, del todo criticadas en la enseñanza. Es obvio que cualquier movimiento de estas características buscará la mayor difusión de sus ideas entre el gran público y de ahí la necesidad de controlar los vehículos del saber. Los fundamentalistas suelen basarse en escuelas de pensamiento preexistentes y modificarlas a su medida o bien crear las suyas propias. El científico y escéptico Richard Dawkins apunta directamente a la fundamentalismo religioso como una fuente de violencia y de irracionalidad. Poco después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando le preguntaron en qué podría haber cambiado el mundo, Dawkins respondió:

Muchos de nosotros veíamos a la religión como una tontería inofensiva. Puede que las creencias carezcan de toda evidencia pero, pensábamos, si la gente necesitaba un consuelo en el que apoyarse, ¿dónde está el daño? El 11 de septiembre lo cambió todo. La fe revelada no es una tontería inofensiva, puede ser una tontería letalmente peligrosa. Peligrosa porque le da a la gente una confianza firme en su propia rectitud. Peligrosa porque les da el falso coraje de matarse a sí mismos, lo que automáticamente elimina las barreras normales para matar a otros. Peligrosa porque les inculca enemistad a otras personas etiquetadas únicamente por una diferencia en tradiciones heredadas. Y peligrosa porque todos hemos adquirido un extraño respeto que protege con exclusividad a la religión de la crítica normal. ¡Dejemos ya de ser tan condenadamente respetuosos![2]
Además, incluso cuando los fundamentalistas forman una mayoría numérica, su posición inalterable es la de víctimas de la corriente principal. De este modo, siempre se aseguran una distancia exculpatoria con los problemas que sus enseñanzas y métodos no abordan o son incapaces de resolver. El fundamentalismo se ve a sí mismo como la clave para acabar con los problemas de la sociedad moderna, pero evita afrontar muchos de ellos porque ni siquiera los reconoce como tales, p.ej.: las enfermedades y otros desastres son castigo de Dios y un Gobierno fundamentalista o, mejor dicho, con elementos fundamentalistas (Irán, Arabia Saudí) siempre podrá argumentar que una catástrofe que afecta al pueblo sucede porque éste no sigue al pie de la letra las prescripciones divinas.

Algunas de las características más llamativas que se suelen adscribir al fundamentalismo cristiano son la interpretación literal del Génesis y el rechazo a la teoría de la evolución de las especies de Darwin, así como al divorcio, al sexo no matrimonial, al uso de métodos anticonceptivos y a las relaciones homosexuales y bisexuales, entre otros.

Debido a la prevalecencia de una escatología jerárquica, algunos fundamentalistas apoyan con vehemencia el moderno Estado de Israel porque creen que tiene una significación paralela a la de las Iglesias Cristianas en los designios divinos y le asignan un papel especial en el Fin del mundo.

El fundamentalismo, no obstante, es percibido como una fuerza en alza dentro de las asociaciones religiosas y su alcance cada vez más penetrante. Esta por discernir si esto se produce por el simple cambio en las denominaciones y una nueva forma de mirar a rasgos ya existentes desde antaño o por un verdadero aumento en el número de personas que abrazan ideas fundamentalistas.

Con todo, la Iglesia Católica y las iglesias cristianas en su conjunto, pese a ejercer eventualmente como grupos de presión política, han aceptado hace tiempo un sistema pluralista que mantiene separados la Iglesia y el Estado y donde la convivencia se basa en un sistema de leyes humanas aprobadas de forma democrática, todo lo cual contiene los excesos totalitarios que la interpretación fundamentalista produce en sistemas teocráticos basados en las leyes religiosas.

Los partidos y asociaciones de ideas fundamentalistas están activos en EEUU, Israel y casi todos los países del mundo árabe, mientras que brillan por su ausencia en Europa y África.......PUES YO CADA DÍA PIENSO QUE ESTAMOS VOLVIENDO A LA EDAD MEDIA Y A LA ELIMINACIÓN DEL MÉTODO EMPIRICO PARA BASAR LAS ACTUACIONES EN INTERPRETACIONES LITERALES DE LAS ASEVERACIONES DE "AUTORIDADES"


http://es.wikipedia.org/wiki/Fundamentalismo